domingo, 3 de mayo de 2009

El aletargado paso de los días

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Horas libres, despreocupadas y descansadas. Música, conciertos y encuentros con amigos además de un merecido descanso.

- El concierto: Russian Red
El auditorio del Paraninfo de la universidad estuvo repleto desde el principio. Por lo que se ve la gente esperaba este concierto con ansias. Tras una chapucera presentación por parte de alguien de la organización, apareció en escena la angelical Lourdes. Sin lugar a dudas, algo que no me esperaba, era la perfección, casi insultante, de la voz de ella. Era imposible no caer rendido ante una especie de hipnosis colectiva. Su voz nos acarició en todo momento meciéndonos en un magnífico concierto. Lourdes y sus dos músicos que podían con todo, estuvieron perfectamente correctos e hicieron que saliéramos contentos de un evocador recital de sentimientos musicales. La única nota discordante fue ese público masivo que muchas veces carece de respeto para con los demás... pero apenas nada...

- La sesión de música y el encuentro con amigos:
Este viernes me toco, o más bien elegí, sesión doble. Por un lado en el local en el que siempre pincho y luego en una fiesta que organizaban unos amigos. Si echamos cuentas entre una y otra acabé llegando a casa muy tarde. Aún así lo pasé muy bien, como siempre... pero algo debe de cambiar. Estoy cansado, quemado, hastiado... un círculo vicioso del que es dificil salir, por lo menos para una persona como yo. Solo se que desde hace ya algún tiempo estoy viviendo el principio del fin... pero eso es otra historia.

- El ansiado descanso:
Este fin de semana lo he pasado en casa de mis padres. Estos han salido de vacaciones y me han pedido que cuide a Ritchie, el rey de la casa, o sea, el gato, el que mejor vive de todos nosotros. La verdad es que me ha venido bien. He estado solo, sin nadie a mi alrededor, disfrutando de películas, siestas y algo de introspección. Llevo una semana pensando en algo que llevo tiempo queriendo hacer pero que supone un cambio que realmente no sabré si me resultará benificioso hasta que lo haga. Para ser sincero, me está costando decidirme, aunque tarde o temprano lo acabaré haciendo. Es lo que deseo y creo que es necesario realizar aquello que queramos sin importarnos lo que suceda. Eso si, primero hay que valorar la situación y tomar medidas previas... justamente me encuentro en ese punto.

Y así he pasado estos días, podría escribir mucho más, pero por ahora hay cosas que es mejor no salgan a la luz. He sufrido la desaparición de la fuerza por palabras necias que intentaban convencerme. Yo mismo he sido el interlocutor, emisor y receptor, todo en uno. Hablar con los demás para no más dar vida real a tus pensamientos, a tus temores, a tus angustias, a tus deseos... hablas, explicas, incluso convences a los demás... pero a fin de cuentas no es más que un discuros para uno mismo. Todas esas palabras se las ha llevado el viento y no han servido más que para exponer mis debilidades y volver a caer una y otra vez en los mismos errores. Es por ello que el silencio va ganando terreno para dejar paso a la acción, es ahí cuando podré hablar bien alto.

1 comentario:

Ros dijo...

ufffffffff me pasa lo mismo en el punto sesión doble con amigos...