sábado, 18 de abril de 2009

Palabras, letras, algodones y cuchillos

Photobucket

Llevo ya un tiempo sin escribir ninguna entrada. Ganas no me han faltado, pero tiempo y fuerzas quizás si. He tenido cosas que contar y una idea en concreto a desarrollar desde el propio blog. Todos los días me digo que tengo que escribir, pero si no es una cosa es la otra y al final el tiempo pasa inexorable, escurriéndose entre mis dedos, huyendo de mi, evoporándose, siendo libre, ocupándose de otro... a fin de cuentas se lo que quiero y el tiempo no es más que un prisionero al que sacarle el jugo, se acabó la dependencia hacia él, yo soy quien manda y no podrá decir nada en mi contra. Así, de esta manera, huye en busca de otra victima a la que hacer sentir su apocalíptica dependencia.

Total, lo que a esta hora me anima a escribir es leer un comentario en mi última entrada de Álvaro. Su blog es uno de los más interesantes y sensuales que conozco (www.nosgustaelagua.blogspot.com). Su comentario me pareció muy cercano, esperaba que mi situación comentada en la anterior entrada hubiese mejorado y que volviese a escribir en el Blog. A veces, por no decir siempre, las cosas más simples son las que a uno le hacen detenerse y sentir que forma parte de la vida y que esta no pasa ante nosotros. Quizás no me esté explicando bien, pero a fin de cuentas, en cierto modo, Álvaro me ha motivado a escribir de nuevo, eso es lo que importa.

Mi situación laboral se ha mantenido, no he perdido mi trabajo y proyectos muy interesantes comienzan a ver la luz. No podemos ser derrotistas en esta vida, ¿quien si no se va a encargar de tirar de ella para conseguir lo que queremos? Una vez más la respuesta somos nosotros mismos. Estas últimas semanas han sido duras para mi, he tenido una nueva recaida emocional derivada de mi ruptura con la que era mi pareja. De eso hace ya un año y dos meses, pero hasta enero nos hemos estado viendo... craso error. Eso no ha hecho más que mantenerme y ahora vuelvo a vivir, como quien dice, una segunda ruptura. Para ser sinceros, por mucho que me duela, no me preocupa en absoluto. Ahora mismo lo veo todo desde otra pespectiva, no voy a entrar en detalles porque no lo considero oportuno, no es el momento, pero lo que si puedo decir es que ando en proceso de limpieza... todo saldrá bien amigos, estoy seguro de ello.

Por ahora simplemente esto...

viernes, 20 de febrero de 2009

Perdido en la calle Esperanza

crisis

¡¡¡Hasta los putos huevos!!! Una buena forma de empezar esta entrada ¿no? Pues si, esa es la sensación y animosidad con la que vivo unas semanas en la que, por fin, la crisis me afecta directamente. La verdad es que la moral se le queda a uno por los suelos por mucha positividad que le intente echar al asunto. El patio no está para tirar cohetes, ni mucho menos.

El año pasado viví una ruptura sentimental después de cinco años. Nadie se muere por ello, sufrir se sufre, pero supe recomponerme e incluso conocerme más a mi mismo. Gané mucho la verdad, en seguridad y sobre todo en una serie de cambios que durante mucho tiempo creí imposibles. Parece ser que los malos momentos son perfectos para ponerse a prueba y atreverse a recorrer un camino tortuoso hacia la felicidad interna. Aún tengo coletazos emocionales, pero más bien ligados a lo que deseo en estos momentos. Soy optimista y, sobre todo, paciente. Estoy seguro de que todo saldrá bien.

El año fue transcurriendo y muchos de mis proyectos personales, sobre todo los relacionados con la música, parecían ir saliendo. En lo laboral estaba muy cómodo, con dos trabajos que me iban bien aunque para todo el tiempo que paso en ellos el salario no me cundía. Aún así soy/era feliz por ello. Antepongo mi felicidad y comodidad a tener que estar puteado e hipotecado de por vida. Prefiero un salario más bajo y calidad de vida a ganar mucho dinero y ser infeliz. Creo que en eso somos muchos los que estamos de acuerdo... otra cosa es que lo llevemos a cabo. Hasta ahora yo seguía esa línea.

La cuestión es que en uno de los dos trabajos, poco más o menos, me están dando a entender que en marzo... si te he visto no me acuerdo. Lo entiendo, la crisis afecta a los empresarios y no pueden llevar a cabo todos los gastos que les gustaría. Para ellos es más fácil (sobre todo porque no tienen otra opción) despedir a un empleado que dejar de pagar al estado. Muchos se ven en el dilema de preguntarse: Con esto que tengo ¿que hago? O le pago a los empleados o le pago al estado, pero a los dos me va a resultar imposible. La respuesta es clara... el estado no perdona, así que recorte de plantilla y listo. Para más inri, las dos empresas en las que trabajo son de amigos, por lo que entiendo el papel que le toca vivir a cada uno de ellos...

No lo sé, estoy bloqueado, es la primera vez en mi vida en la que una situación económica me afecta de esta manera. Encima, el quedarme sin trabajo supone ni tan siquiera disfrutar del paro, ya que he trabajado mucho tiempo en negro y ahora me tocará sufrir las consecuencias.

Además de estos dos trabajos, me dedico a la música, siempre por pasión no como fuente de ingresos, aunque mis beneficios me ha dado. Pues ahora, pasará a ser una de mis principales fuentes de ingresos... y os aseguro que no da ni para pipas.

¿Quien habrá sido el grandísimo hijo de puta que ha propiciado esta jodida situación? ¿Bush? ¿el estado por intentar esconder el bulto hasta que ya era demasiado tarde? ¿los bancos? ¿una mala gestión de la economía española basada durante mucho tiempo únicamente en la especulación de la vivienda? ¿o como decían Def con Dos la culpa de todo la tiene Yoko Ono? Pues mira, ni idea, la cuestión es que, sea de quien sea la culpa, el paro aumenta, la vida sigue igual de cara y a nosotros no nos queda más remedio que intentar alzar la cabeza orgullosos de nosotros mismos y tirar pa´lante... porque para que nos vamos a engañar, hundirnos en nuestras miserias y llorar nuestras penas no valdrá de nada... y si os soy sincero es de lo único que tengo ganas ahora.

Nunca pensé que tener un blog fuese tan terapéutico. Al principio lo abrí para subir algunos discos y demás pamplinas, pero la verdad que este espacio virtual me sirve, en esos momentos, ya sean buenos o malos, como medio de expulsión, de limpieza, de purificación. Muy a menudo los pensamientos rondan de un lado a otro en nuestra cabeza, sin salir, pudriéndose cada vez más o alimentando una falsa ilusión presa del entusiasmo, y el simple hecho de escribirlas es como hablar en alto y permitir que ese pájaro (sea golondrina o cuervo) vuele libre abandonándonos aunque sea temporalemente.

En definitiva amigos, que pase lo que pase hay que coger al toro por los cuernos. No perdamos la calma y mucho menos el sentido del humor. Y si hay que gritar se grita, y si hay que llorar se llora... pero cada cosa en su justa medida.

miércoles, 14 de enero de 2009

Confesiones

el angel caido

Después de tanta positividad ya iba siendo hora de vomitar algo de visceras podridas. Cansancio y sobre todo un extremo grito de ¡¡¡hasta los huevos!!! No puede ser que el hombre tenga que vivir de esta manera, no puede ser que tengamos que conformarnos con lo que hay y punto. Hay que seguir luchando, devorando, explorando y caminando hacia un nuevo territorio aún por descubrir. El nuevo mundo o la dulce muerte... quien sabe cual puede ser el destino final.... bueno, el final si que será la muerte, de eso estoy seguro.

Todo se basa en una cuestión de insatisfacción y dicha insatisfacción viene generada, curiosamente, mientras más cosas se van consiguiendo. Todo blanco tiene su negro y todo logro tiene su vacío. Puede que eso sea lo que está pasando, entre otras muchas cosas. No podría quejarme de mi vida, sería de un egoismo y una estupidez suprema. Al contrario, estoy muy contento conmigo mismo y con el resultado de mi esfuerzo. No tengo más que pararme y echar un vistazo a mi vida y la verdad es que me siento orgulloso. Pero aún así, una cosa no quita la otra.

"El trabajo dignifica al hombre", me jode reconocerlo pero es verdad. También es verdad que el trabajo mata al hombre, y el amor y el hedonismo descontrolado... el negro se adelanta al blanco, pero van juntos de la mano, os lo aseguro.

Horas sin dormir, cansancio acumulado, fallos administrativos, ansias de poder, búsqueda de un reconocimiento innecesario... el sexo que viene y se va, mitificado hasta la saciedad, no es nada si no viene acompañado de algo más ¿Y que es ese algo? ¿Compañía? ¿Comprensión? ¿cariño? ¿caricias? ¿confianza? La soledad es buena compañera, pero también es muy traicionera, pero ¿estoy solo realmente? Creo que no. No quiero ser el personaje que todos creemos ser, no hay película ni eje central sobre el que todo gira... la subjetividad es necesaria pero no deja de ser una puta invención nuestra para justificar aquellos temores y deseos incumplidos...

Mi corazón late y junto a él un bolsa de ansiedad crece y se suma al imbatible poder de la continuidad. El eterno retorno y el contínuo flujo de ideas, de pensamientos... Os odio a todos, os odio tanto que os quiero. Formais parte de mi y sin vosotros no sería nadie ¿puede ser eso verdad? Y si así fuera ¿quien coño soy yo entonces? ¿Legión?

Roña bajo las uñas, sangre seca en una carretera, un animal muerto cuyas visceras se extienden bajo el asfalto, el sol indomable, la lluvia incesante, el viento castigador. Una manta y un sillón, humo blanco a mi alrededor. Evadirse no sirve de nada, pero es una pausa necesaria. El guerrero que nunca fue luchador, o por lo menos eso me digo, aunque los hechos demuestran todo lo contrario, pero aún así no soy capaz de reconocerlo.

Esto no es más que una simple muesra de negatividad y más que eso, es lo que es, un ejercicio de expulsión, de abandono, de no querer lo que siempre me ha acompañado. Todo esto forma parte de mi, pero ya no ejerce el poder que antaño me guiaba. Ahora soy yo, mi propia consciencia, mi propia persona que decide y piensa por si misma y se da cuenta de lo necesario que son estos momentos. No se puede vivir en una nube. Me doy cuenta que en esta vida se está bien y se está mal. La felicidad se acaba y los males también. No son más que ciclos y tenemos aprender a vivir con ellos.

Hoy estoy mal. La semana anterior también. Es una putada, pero como dicen por mi tierra "Ajo y Agua" (a joderse y a aguantarse). La razón aún está por determinar, pero ni siquiera creo que sea lo más importante... Me sonrío... esto me ha venido muy bien amigos. Son solo momentos de una vida y como alguien muy cercano y muy sabio me dijo: "hay que aprender a disfrutar de los malos momentos" Durante este año la verda es que lo he hecho y me he sentido muy especial por llegar a una conexión conmigo mismo que desconocía.

Esto pasará, mañana será un nuevo día, sea como sea, y la vida continúa... esa es una de sus maravillas: Os quiero a todos... pero no olvideis que os quiero tanto que os odio ;)

::::::: X :::::::
Por su orgullo cae arrojado del cielo con toda su hueste de ángeles rebeldes para no volver a él jamás. Agita en derredor sus miradas, y blasfemo las fija en el empíreo, reflejándose en ellas el dolor más hondo, la consternación más grande, la soberbia más funesta y el odio más obstinado
(Milton, El paraíso perdido, canto I)

martes, 23 de diciembre de 2008

Playing For Change: Song Around the World | Stand By Me

Una propuesta muy interesante y que trasciende lo mediático, haciendo uso de ello, para comunicarnos un mensaje de cercanía, de paz, de unión, de armonía... en definitiva, que todos juntos podemos conseguir algo mejor, y todo, a través de la música.

Por lo visto todo nace de un documental que parece haber ganado algún que otro premio: "Playing For Change: Peace Through Music". Ahora, a través de diferentes ubicaciones, van grabando una misma canción con diferentes músicos de calle. El resultado es exquisitamente bello y evocador.

Dejo de lado las palabras para que sea la propia música y las imágenes que la acompañan quien se encargue de llevaros de la mano hasta donde vosotros querais...


Playing For Change: Song Around the World | Stand By Me from Concord Music Group on Vimeo

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Aceptando lo aceptable

Photobucket


Nuevamente con ganas de escribir y sin saber muy bien que contar. No es problema, nos dejaremos llevar y seguro que llegamos a algún lugar... y si no... que más da!!!

Pienso en lo extraño y satisfactorio que es estar con uno mismo. No necesitar a nadie a tu lado, pero realmente lo ansías y casi lo necesitas. Es una contrariedad, pero a fin de cuentas somos interdependientes. Me he dado cuenta que nos forzamos a negar cosas según las situaciones para evitar sufrimientos y, a fin de cuentas, creo que simplemente hay que dejarse llevar, aceptar las cosas como son e integrarlas para aprender a convivir con ellas y reducir los posibles daños que nos puedan ocasionar. El dolor es real y evitarlo no hará que desaparezca. Un día u otro no nos quedará más remedio que enfrentarnos a nuestros temores y estos pueden ser acumulativos. Me refiero a que el saco de mierda que vamos llenando año tras año con todas aquellas inseguridades y desasosiegos ante los cuales miramos hacia otro lado, volverán una y otra vez con mayor fuerza hasta que estalle en nuestras propias narices.

ACEPTACIÓN, puede que esa sea la palabra y el hecho que nos haga comprometernos con nuestro entorno. Aceptar las cosas tal y como son no hará que suframos menos, pero creo firmemente que provocará un mayor entendimiento y como tal una calma que deseamos profundamente. Serenarnos, aceptar y fluir... Puede que esto nos haga llegar a un equilibrio casi inexistente que, aún así, debemos buscar.

Actualmente vivo el día a día sin perder de vista el futuro más inminente. Ya no creo en el famoso "Carpe Diem" al que muchos nos hemos acogido en nuestra juventud. Sigo siendo joven (¡¡¡y los años que me quedan!!!) pero no quiero dejar de pensar en lo que quiero y deseo para mi vida. Podría abandonarme al azar y ver lo que la vida me depara, pero prefiero ser consciente de lo que hago y luchar por aquello que quiero. Será muy satisfactorio en un futuro detenerme en el tiempo y observar lo que he conseguido. Me sentiré orgulloso porque esos logros serán fruto de mi perseverancia y fuerza en el camino. Muchos podrán preguntarse ¿y si no consigues aquello que deseas? Y yo les digo - No pasa nada, hay mil batallas por las que luchar y aquello que no se consigue deriva en cualquier otra cosa que, probablemente, te hace tan o más feliz de lo que esperabas.

La felicidad, la tristeza... todo depende del prisma con el que se miren las cosas... el vaso puede estar o medio lleno o medio vacío... todo está en nuestras manos.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Divagaciones

camino

Ahora mismo tengo una mano rota y escribir me resulta un tanto incómodo. Aún así me gustaría hacer alguna que otra apreciación. Ni siquiera se sobre que, pero me apetece dejarme ir mediante el uso de la palabra.

- ¿Que leo?
- "Tokio Blues", de Haruki Murakami. Me parece un libro fascinante, bello y evocador. Watanabe, Naoko y Midori son grandísimos personajes que nos muestran que, una vez superadas las barreras sociales y culturales, todos estamos hechos de la misma pasta.

- ¿Que escucho en este preciso instante?
- Son las 14:01 del sábado y ahora mismo suena "Ship going down" de HEXES & OHS. Aún así, el track que más me gusta es "Seems so elementary". El estribillo, sobre todo en la parte final, es muy grande: Save from me!!!

- ¿Que tengo pensado hacer ahora?
- Debería de comer, pero no me apetece. La verdad que por mi cuenta no es que coma mucho, pero con mi madre o con Luis, mi compañero de piso, si que lo hago. Con Luis mantengo grandes conversaciones. Ademas nos reímos mucho... de nosotros mismos, de la vida, de lo que nos rodea... no hay nada como el sentido del humor. Con él si que cocino, nos motivamos mutuamente y ambos somos bastante apañados para sacarnos un buen plato bien rico y sano de la nada.

- Muy bien, pero ¿que tienes pensado hacer ahora?
- Pues estoy descargando "When Nietzsche wept", una peli basada en la novela de Irvin D. Yalom. La verdad que no la conocía, pero pinta bien. Mientras tanto veré la última de "X-Files" llevada a la gran pantalla por su propio creador... el espíritu "freaky" sigue en mi y en su época ya veía esta serie... así que toca.

- No me lo digas, pero intuyo que ni tan siquiera has salido de tu cuarto.
- Pues la verdad es que no. Me he despertado a las nueve y media y solo entraba algo de luz por los pequeños huecos de la persiana cerrada. He encendido la lampara de la mesilla de noche y me he puesto a leer. Ultimamente me siento muy cómodo en mi cuarto. Parece un continuo encuentro con mi persona, de hecho lo es. Estoy contento y ninguna pena ni amargura puede romper ese encanto. Siento algo que he buscado toda mi vida. Aún no lo puedo tocar, pero lo veo delante mía... y es precioso.

- Pareces emocionado...
- Probablemente, es algo nuevo para mi y me gusta pase lo que pase.

- Me alegra escuchar esto.
- Y a mi.

- Bueno, te dejo para que sigas con tus cosas.
- Muy bien, no te vayas muy lejos ¿vale?

- Tranquilo, no me voy a ir.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Primera noche fuera del paraiso

deseos

Nunca pensé que salir de una rutina costase tanto. Usos y costumbres que se han repetido a lo largo del tiempo. Necesidades ocultas que pedían a gritos una solución. Tan alto era su reclamo que se optó por la vía fácil. Autoengaños, alcohol, psicotrópicos, cualquier cosa era válida para sacar aquello que de forma natural nunca fui capaz. Mi cerebro aprendió rápido, uno más uno es dos, tan simple que adoptó una forma de vida propia, ocultando en el camino aquello por lo que realmente debía luchar.

Hoy, ajeno a todo lo que ocurría a mi alrededor, he comprobado con alegría que eso no es lo que quiero en mi vida, pero en el fondo, ese lado oscuro que todos llevamos dentro y que me ha dominado durante tanto tiempo, ha puesto las cartas sobre la mesa. He sido fuerte y más que lo seré, pero es inevitable sufrir las consecuencias. Todos aquellos problemas, frustaciones y demás basura emocional salen a flote excesivamente rápido. No me asusta, pero mentiría si no dijese que en cierto sentido me siento frustrado. No sabría muy bien explicar el porqué, pero ocurre.

Pensamientos insistentes que brotan del subconsciente. Nada es lo mismo, pero nada ha cambiado. Son las 6:21 horas de la mañana y me encuentro despierto y alerta. Todo esta bien, lo sé. Me siento orgulloso de mi mismo, solo queda esperar que el tiempo pase, ser paciente y constante. Se que lo conseguiré, no tengo la menor duda. Veo la luz al final del camino, pero lo mejor de todo es que tras esa luz queda un maravilloso mundo por descubrir.

Es hora de que mis deseos se hagan realidad.