viernes, 16 de julio de 2010

La más pura de las inconsciencias

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En la lejanía los sonidos se confunden. Lo arbitrario se convierte en la sucesión correcta y armoniosa de un fin predeterminado, mientras que aquello construído de meticulosa forma no es más que el caos que intenta atraparnos mientras huímos de él. En la lejanía todo es engañoso, nada es claro y, desde luego, tu no ibas a ser menos.

En la cercanía también existe la lejanía, a la vez que en la lejanía también existe la cercanía. Todo es posible, el azar juega un papel importante, pero no hay azar sin una existencia real. Una mano guiada bajo una consciencia que presume de ser consciente, pero cuyo funcionamiento se rige fundamentalmente bajo la más pura de las inconsciencias.

lunes, 28 de junio de 2010

El mundo es mío

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Ando corriendo, sin nada nuevo que contar. Quizás me detenga a echar un trago. Si, uno más. No puedo conducir y mis pies descalzos piden sentir. Humo, arena y polvo a mi alrededor. La temperatura asciende a cada paso que doy, pero me gusta. No paro de sudar, soy todo humedad, por dentro y por fuera... Una gasolinera en medio de la autopista. Paso de largo. El desierto crece ante mi, pero eso no impide que existan mis deseos. Más allá de la austeridad, más alla de la soledad, mis invenciones se convierten, una a una, en realidad. Una cerveza bien fría, congelada, abierta y de golpe mis sentidos se agudizan ante su amarga suavidad. El calor no es más que la antecámara del placer. Un sufrimiento necesario pasa a ser saciado. Dios sabe que mi destino eres tu y si no lo sabe, que le jodan, no hay otra opción. A mis espaldas todo queda relegado a la insuficiencia, mientras que ante mi, un amplio campo de recorrido me muestra el infinito... el mundo es mío, para bien o para mal, el mundo es solo mío.

jueves, 10 de junio de 2010

Y así fue como sucedió

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... algo echaba de menos y mientras caminaba por la ciudad no podía dejar de pensar en como había llegado a la situación actual. No paraba de darle vueltas intentando averiguar que podría estar causando esa extraña sensación de desasosiego. Sin darse cuenta llegó a su apartamento. Una vez dentro fue consciente del desorden que reinaba. Sin quitarse la ropa, simplemente dejó las llaves en el recibidor y comenzó a recoger. Más tarde, en un estado de paz mantenida, cocinaba mientras escuchaba paisajes sonoros: Brian Eno, Biosphere, Amon Tobin e incluso Murcof, fueron algunos de sus invitados sonoros. Le hacían entrar en un profundo estado de meditación que le ayudaba a reorganizar sus ideas, o por lo menos a que estas no entrasen en conflicto.

El apartamento se encontraba únicamente iluminado por la luz de la cocina. Los olores invadían el lugar. Piñones a la plancha, cebolla caramelizada, ajo frito, setas con perejil... estos solo eran algunos de los ingredientes que pasarían a formar parte de su particular y solitaria velada nocturna. Tras la comida, sin mediar reposo alguno, se puso manos a la obra y continuo trabajando en su nuevo proyecto. Estaba entusiasmado con él, no es que fuera una idea muy original, pero la temática le atraía y hacía que todos sus problemas se evaporasen a su alrededor. Resultaba triste tener que involucrarse en la ficción para huir de la realidad, pero era lo que llevaba haciendo desde su más tierna infancia. Nunca supo vivir su propia vida, nunca supo disfrutar de su propia realidad, pero tampoco se quejaba al respecto. Años atrás no paraba de autocompadecerse y de recriminarse su actitud, pero con el tiempo eso cambió. Ahora sólo vivía para él mismo, solo, sin nadie a quien rendir cuentas, sin esperar nada de nadie. fueron muchas las decepciones, muchas las lágrimas y muchas las pérdidas... o por lo menos así lo veía él.

Desnudo, frente al ordenador, una botella de agua y un paquete de cigarrillos. No ncesitaba nada más. Y así fue como sucedió...

lunes, 7 de junio de 2010

La luz

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Vacío ante un ente reluciente. No puedo más que seguir mi camino hacia la nada, alejarme de la luz. Llego al borde del abismo y es aquí donde debo decidir. Podría ser valiente y saltar de cabeza con los brazos abiertos, dispuesto a abrazar aquello que me depare el destino. Pero no, me agacho de cuclillas y alargando el píe izquierdo voy tanteando que hay más allá de la oscuridad. El terreno se ve resbaladizo y muy inclinado. Detengo mis pesquisas y miro a la oscuridad directamente a sus ojos. Se que me llama como si de un cobarde se tratase. Se ríe de mi y no hacen falta más palabras. Me reincorporo y de frente a ella escupo al suelo. Este será el último vestigio que de mi verá la luz. A partir de ahora solo seré un cuchillo afilado dispuesto a atravesar la más fina capa de densidad efímera... tan efímera como la realidad, tan real como mis pensamientos, tan dispar como la verdad. Me doy cuenta de que eso soy yo, un no querer entender lo que me rodea y es por ello que me adentro en sus visceras. Salto de cabeza con los brazos abiertos... huyo... escapo... vuelo... Apenas queda oxígeno. Noto como voy perdiendo el conocimiento... es tan dulce que no puedo más que sonreir... y ahí está, al otro lado... la luz. Intento alcanzarla, pero ni tan siquiera me quedan fuerzas para mover un solo dedo...

jueves, 3 de junio de 2010

( ... )

ancho 300

Ojos cerrados y respiraciones profundas... no es lo que parece, no es más que nada y lo es todo, solo es oscuridad brillante que reduce mi visión a un incandescente dedo de arrebatadora furia lasciva... me gusta ese movimiento... si, lo se... por muy lento que quiera ir mi pulso me lo impide... tu marcas el ritmo... eso hago... No pares, ya casi estoy... ¿Quien dijo no ver nada en un país de ciegos?... mancos y cojos se abrazan al final de la carrera y el juez visceral escupe su legado... ya está todo dicho, serás tu mi verdugo... y yo tu dulce muerte... ¿juntos para siempre?... Nunca dejamos de estarlo... Te vi nacer y hacía mi correr... fueron tus brazos los que recibieron mi cuerpo... tu calor mi alma siempre alimentó... lo se, y así seguirá siendo... ¿quien dijo no, estando tu a su lado?... el loco más loco en un cofre se encerró... ¿y que pasó con lo años?... el silencio navegó... el silencio navegó... el silencio...

martes, 1 de junio de 2010

Beurre U

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Hoy día 1 de junio es un día muy especial para una persona aún más especial. Lógicamente me alegro por ella, pero ¿como es posible que haga de este día algo tan personal que su felicidad sea la mía propia? Desde luego que tengo la respuesta, pero no es más que un entresijo de la felicidad que crece con vida propia y eso, no es que sea secreto de sumario... pero démosle esa definición :)

¡¡¡QUE DISFRUTES ESTE DÍA Y TODOS LOS QUE TE QUEDAN POR DELANTE!!!

Beurre U!!!

miércoles, 26 de mayo de 2010

No lo pienses más

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Quizás ocurra siempre, pero creo que ni tan siquiera quiero ser consciente de ello. Caminando por las calles desiertas, viendo como los árboles se mecen con el viento, me da que pensar. Es un cambio radical en mi vida, dejar mucho de lo acumulado atrás, realizar un regate al destino y burlarme de mi propia pericia para conseguir aquello que siempre pensé desear. Es curioso ver como hacen que nuestros deseos ni tan siquiera nos pertenezcan, pero así lo sentimos y así lo asumimos. Al final luchamos por ello y cuando lo conseguimos parece que somos felices... ¿felices? No lo tengo muy claro. Si la felicidad se basa en no preocuparse, no pensar en lo que pueda venir, en sentirte arropado por una rutina que no cambiará por nunca jamás... quizás si, eso sea lo correcto. En mi caso no puedo dejar que el destino se ocupe de mi de esta manera. Encerrado en una burbuja semitransparente que no me permite vislumbrar el sol que irradia vida, fuera de foco nada de lo que veo es claro.

Estos son algunos de mis pensamientos cuando me doy cuenta de que ya he llegado a mi destino. La puerta del portal está abierta y paso sin tocar en el intérfono. Subo al segundo piso por las escaleras. Disfruto del silencio y del eco de mis pasos en cada escalón que avanzo. No se muy bien que hago aquí, pero el desconocimiento me produce una excitación terrorífica que no puedo evitar buscar. No se muy bien lo que voy a encontrarme y mi pulso se acelera a cada paso que doy. Ya estoy frente a la puerta. Es de color blanco con el marco negro. Se ve majestuosa y para ser sincero, me intimida. No me lo pienso dos veces y toco el timbre. Una leve campana suena en su interior.

Cierro los ojos y una nebulosa parece apropiarse de mis pensamientos. En la oscuridad noto como cada latido de mi corazón violenta mis pensamientos. Pienso en la carne, en cuerpos semidesnudos perfumados y la calidez de una muerte desconocida capaz de transportarme a un nuevo nivel de consciencia. En ese preciso instante se abre la puerta y una oleada de incienso me atrapa como si de una droga se tratase. Abro mis ojos. Ante mi una mujer únicamente ataviada con un corsé negro con motivos rojos. Su rostro está semicubierto por una bella máscara veneciana con plumas. Me invita a pasar con un gesto mientras me sonríe. El interior está apenas iluminado, solo la luz de unas cuantas lámparas rojizas permiten que vea lo que hay a mi alrededor. Pequeñas fuentes de agua fluyen en una eterna repetición y tantos gatos que apenas puedo contar deambulan de un lado a otro. Algunos de ellos se acercan a mi y se rozan contra mis piernas en busca de caricias desangeladas.

Antes de que pueda estudiar con detenimiento mi actual ubicación, la chica me coge de la mano y me conduce hasta una puerta entornada. Ella misma se encarga de abrirla del todo y paso a su interior. La habitación está, si cabe, menos iluminada que el resto de la casa. Esta cubierta de cortinas semitransparentes, convirtiendo el habitáculo en una especie de jardín de las delicias. ¿Por que me vienen estas ideas a la cabeza? - me pregunto, pero antes de poder formularme una respuesta ella comienza a quitarme la camisa. Noto mi cuerpo caliente y temo por una mano fría, pero no es así. Sus manos acarician mi pecho y resulta ser una sensación de lo más cálida. Su aliento llega a mi cuello y se une a mi convirtiéndonos en un solo ente. Su respiración se convierte en el único sonido existente. Me relaja, mi pulso, a la vez que acelerado, toma una cadencia hipnótica que hace que me deje ir como si mi cuerpo no me perteneciese. Los ojos cerrados, respiro profundamente, intentando que este instante sea una vida entera. Cuando me quiero dar cuenta, cosa que no me esmero en hacer, mis pantalones ya no existen y mi cuerpo desnudo se muestra orgulloso ante un oscuro vacío. Sus manos, como si de un guante de tercipelo se tratase, recorren mis muslos, mi sexo, mi estómago, mi pecho, mi cuello, hasta apoderarse de todo mi rostro.

Una corriente de aire mueve las cortinas y un denso perfume embriagador penetra en mi haciendo que pierda la noción del epsacio tiempo. No se donde estoy, no se lo que busco, no se quien me rodea ni a donde puedo llegar, pero no me importa. Solo pienso dejarme ir, pase lo que pase. Quizás sea la última vez que pueda dedicarte algo de tiempo, quizás sea la última vez que nos veamos, pero lo que si es seguro, es que siempre serás lo más importante para mi. Haz que mi deseo se convierta en mi paz, que tu calor sea mi vida... hazlo, no lo pienses más.