viernes, 24 de diciembre de 2010

La creación

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Y llegastes hasta mi,
y esto permitió que yo llegase a todos.
Fuiste mi luz y yo su salvación.
Nada sin ti hubiese sido posible.

Irremediablemente feliz, me conviertí en la herramienta necesaria.
Así es, era mi necesidad y era nuestro destino.
Aquí estamos de nuevo, listos para el futuro, Listos para ser felices.
Ya solo queda caminar y que la vida surja a nuestro pasar.

B.U.

lunes, 20 de diciembre de 2010

La discontinuidad de lo continuo

poseidon

Sin escapatoria alguna, mis alas jamas han vuelto a acariciar el cielo. El resultado es una prisión abandonada de puertas abiertas. El óxido se ha apoderado de todo a mi alrededor y no puedo dejar de pensar que quizás no es más que la fuerza de la costumbre lo que me impide salir al exterior.

No tengo palabras para explicarme, pero tampoco pretendo encontrarlas. La dulce muerte, la agonía lenta y cálida que me abraza como una amante que no te dejará escapar. Y tu... ¿que vas a hacer? ... ¿abandonarte? ... ¿dejarte ir? ... El oxígeno ya no llega bajo el mar. Mis branquias obstruídas no me permiten ver la luz. La oscuridad, fría pero cálida, se convierte en mi confidente. Enterna contradicción. Mis deseos se confunden con mis miedos. Mi Yo se confunde con mi Superyó mientras que el Ello se mantiene al margen. La discontinuidad de lo continuo.... exacto, eso mismo es lo que pienso mientras me hundo...

La discontinuidad de lo continuo...
... oscuro y frío.

La discontinuidad de lo continuo...
... ausente en mi mismo.

La discontinuidad de lo continuo...
... extrañar lo obtenido.

La discontinuidad de lo continuo...
... continuar con mi camino.

martes, 31 de agosto de 2010

Atrapa al pez dorado


Fragmento del libro "Atrapa al pez dorado" escrito en el 2007 por David Lynch

"Una película debe valerse por si misma. Es absurdo que un cineasta necesite explicar con palabras lo que significa una película. El mundo de la película es un mundo creado en el que, a veces, la gente desea entrar. Para la gente, ese mundo es real. Y si descubren ciertos detalles sobre cómo se hizo o acerca de los significados de esto o aquello, la próxima vez que vean la película, todos esos conocimientos participarán de la experiencia. Y entonces la película cambiará. Considero importante y muy valioso conservar ese mundo y no decir ciertas cosas que podrían destruir la experiencia.

No se necesita nada que no esté en la obra. Se han escrito montones de libros estupendos cuyos autores murieron hace mucho y no puedes desenterrarlos. Pero tienes el libro, y un libro puede hacerte soñar y pensar.

A veces la gente se queja de que les cuesta entender una película, pero yo creo que entienden mucho más de lo que creen. Porque todos hemos sido bendecidos con la intuición: todos tenemos el don de intuir cosas.

Habrá quien diga que no entiende la música; pero la mayoría de las personas experimentan la música de manera emocional y estarían de acuerdo en que la música es una abstracción. No necesitas expresar la música en palabras: la escuchas.

El cine se parece mucho a la música. Puede ser muy abstracto pero la gente ansía darle un sentido intelectual, traducirlo a palabras. Y cuando no pueden hacerlo, se sienten frustrados. Pero si lo dejan expresarse, pueden encontrar una explicación interior. Si comentan la película con los amigos enseguida ven cosas: qué es esto, qué no es lo otro. Y tal vez coincidan o discrepen con sus amigos, pero ¿cómo pueden discrepar o coincidir si no saben nada? Lo interesante, pues, es que ya saben más de lo que creen. Y al expresar en voz alta lo que saben, lo ven más claro. Y cuando ven algo, pueden intentar aclararlo un poco más y, de nuevo, contrastarlo con un amigo. Y tal vez lleguen a alguna conclusión. Que sería válida."

viernes, 16 de julio de 2010

La más pura de las inconsciencias

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En la lejanía los sonidos se confunden. Lo arbitrario se convierte en la sucesión correcta y armoniosa de un fin predeterminado, mientras que aquello construído de meticulosa forma no es más que el caos que intenta atraparnos mientras huímos de él. En la lejanía todo es engañoso, nada es claro y, desde luego, tu no ibas a ser menos.

En la cercanía también existe la lejanía, a la vez que en la lejanía también existe la cercanía. Todo es posible, el azar juega un papel importante, pero no hay azar sin una existencia real. Una mano guiada bajo una consciencia que presume de ser consciente, pero cuyo funcionamiento se rige fundamentalmente bajo la más pura de las inconsciencias.

lunes, 28 de junio de 2010

El mundo es mío

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Ando corriendo, sin nada nuevo que contar. Quizás me detenga a echar un trago. Si, uno más. No puedo conducir y mis pies descalzos piden sentir. Humo, arena y polvo a mi alrededor. La temperatura asciende a cada paso que doy, pero me gusta. No paro de sudar, soy todo humedad, por dentro y por fuera... Una gasolinera en medio de la autopista. Paso de largo. El desierto crece ante mi, pero eso no impide que existan mis deseos. Más allá de la austeridad, más alla de la soledad, mis invenciones se convierten, una a una, en realidad. Una cerveza bien fría, congelada, abierta y de golpe mis sentidos se agudizan ante su amarga suavidad. El calor no es más que la antecámara del placer. Un sufrimiento necesario pasa a ser saciado. Dios sabe que mi destino eres tu y si no lo sabe, que le jodan, no hay otra opción. A mis espaldas todo queda relegado a la insuficiencia, mientras que ante mi, un amplio campo de recorrido me muestra el infinito... el mundo es mío, para bien o para mal, el mundo es solo mío.

jueves, 10 de junio de 2010

Y así fue como sucedió

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... algo echaba de menos y mientras caminaba por la ciudad no podía dejar de pensar en como había llegado a la situación actual. No paraba de darle vueltas intentando averiguar que podría estar causando esa extraña sensación de desasosiego. Sin darse cuenta llegó a su apartamento. Una vez dentro fue consciente del desorden que reinaba. Sin quitarse la ropa, simplemente dejó las llaves en el recibidor y comenzó a recoger. Más tarde, en un estado de paz mantenida, cocinaba mientras escuchaba paisajes sonoros: Brian Eno, Biosphere, Amon Tobin e incluso Murcof, fueron algunos de sus invitados sonoros. Le hacían entrar en un profundo estado de meditación que le ayudaba a reorganizar sus ideas, o por lo menos a que estas no entrasen en conflicto.

El apartamento se encontraba únicamente iluminado por la luz de la cocina. Los olores invadían el lugar. Piñones a la plancha, cebolla caramelizada, ajo frito, setas con perejil... estos solo eran algunos de los ingredientes que pasarían a formar parte de su particular y solitaria velada nocturna. Tras la comida, sin mediar reposo alguno, se puso manos a la obra y continuo trabajando en su nuevo proyecto. Estaba entusiasmado con él, no es que fuera una idea muy original, pero la temática le atraía y hacía que todos sus problemas se evaporasen a su alrededor. Resultaba triste tener que involucrarse en la ficción para huir de la realidad, pero era lo que llevaba haciendo desde su más tierna infancia. Nunca supo vivir su propia vida, nunca supo disfrutar de su propia realidad, pero tampoco se quejaba al respecto. Años atrás no paraba de autocompadecerse y de recriminarse su actitud, pero con el tiempo eso cambió. Ahora sólo vivía para él mismo, solo, sin nadie a quien rendir cuentas, sin esperar nada de nadie. fueron muchas las decepciones, muchas las lágrimas y muchas las pérdidas... o por lo menos así lo veía él.

Desnudo, frente al ordenador, una botella de agua y un paquete de cigarrillos. No ncesitaba nada más. Y así fue como sucedió...

lunes, 7 de junio de 2010

La luz

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Vacío ante un ente reluciente. No puedo más que seguir mi camino hacia la nada, alejarme de la luz. Llego al borde del abismo y es aquí donde debo decidir. Podría ser valiente y saltar de cabeza con los brazos abiertos, dispuesto a abrazar aquello que me depare el destino. Pero no, me agacho de cuclillas y alargando el píe izquierdo voy tanteando que hay más allá de la oscuridad. El terreno se ve resbaladizo y muy inclinado. Detengo mis pesquisas y miro a la oscuridad directamente a sus ojos. Se que me llama como si de un cobarde se tratase. Se ríe de mi y no hacen falta más palabras. Me reincorporo y de frente a ella escupo al suelo. Este será el último vestigio que de mi verá la luz. A partir de ahora solo seré un cuchillo afilado dispuesto a atravesar la más fina capa de densidad efímera... tan efímera como la realidad, tan real como mis pensamientos, tan dispar como la verdad. Me doy cuenta de que eso soy yo, un no querer entender lo que me rodea y es por ello que me adentro en sus visceras. Salto de cabeza con los brazos abiertos... huyo... escapo... vuelo... Apenas queda oxígeno. Noto como voy perdiendo el conocimiento... es tan dulce que no puedo más que sonreir... y ahí está, al otro lado... la luz. Intento alcanzarla, pero ni tan siquiera me quedan fuerzas para mover un solo dedo...